9 Beneficios del Mindfulness. Por qué practicarlo con niños y adolescentes

por | 9 Ene 2019 | Bienestar educativo

mindfulness

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El mindfulness, o atención plena, no es un fenómeno nuevo. Lo que resulta novedoso es que este fenómeno se esté extendiendo masivamente en el seno de las sociedades occidentales.

Y me pregunto, ¿por qué el boom del mindfulness?

Una de las razones más obvias es porqué vivimos en un mundo lleno de estrés e incertidumbres.

Nuestro ritmo de vida acelerado ha hecho que activemos nuestro “piloto automático”, permaneciendo la mayor parte del tiempo desconectados de nuestra consciencia y experiencias internas.

De esta manera, nos hemos alejado de cualquier disciplina que nos haga reflexionar sobre la espiritualidad, y hemos olvidado que el ser humano necesita desarrollar el espíritu para sentirse pleno y satisfecho.

A todo esto, nuestro sistema educativo se encuentra anclado en la homogeneidad y necesita abrir nuevos horizontes en la vida actual de nuestros alumnos.

Ahora, urge más que nunca enseñar a los niños y jóvenes a conectar con ellos mismos en un entorno que continuamente mira hacia fuera.

Y me alegra decirte que estamos de suerte, ¡el mindfulness viene en nuestro exilio!

Si te interesa este tema pero no sabes exactamente en qué consiste esto del mindfulness, espero que este post te acerque un poco más, te anime a comenzar, y lo lleves a cabo con los más peques.

¡Vamos allá!

¿Qué es el mindfulness? (y qué no es)

Mindfulness viene del idioma pali y es la traducción de sati, que significa consciencia, atención y recuerdo.

Esta palabra inglesa no tiene una traducción al castellano. La expresión que se suele utilizar es la de atención plena o consciencia plena, la cual describe una cualidad de la mente humana que todos poseemos: la capacidad de estar atentos y consientes en el momento presente, sin quejarnos de lo que nos ocurre ni sin juicios de valor, sino con aceptación.

Aunque en la vida cotidiana el mindfulness suele conocerse como la meditación, cabe puntualizar que mindfulness y meditación no son sinónimos, lo que en ocasiones puede llegar a confundirnos.

La meditación es el acto de hacer algo concreto, mientras que el mindfulness (o atención plena) será el fruto de ello.

Por lo tanto, una persona que medita gana mindfulness o capacidad de atención.

¿Queda un poco más claro ahora?

Por raro que parezca, todos los seres humanos y de todas las culturas, hemos experimentado, alguna vez en nuestras vidas, momentos con atención plena.

Por ejemplo, cuando nos quedamos absortos mirando el cielo o un atardecer, completamente presente en el momento que ocurría.

O cuando fijamos la atención cuando pintamos un cuadro o en el cultivo de las flores.

Eso es experimentar la vida a través de los ojos de la atención plena.

A continuación te presento un listado con lo que sí es mindfulness y lo que no es mindfulness.

Lo que mindfulness sí es:

N

Aceptación y ecuanimidad

Capacidad de la mente para observar la experiencia (sus pensamientos, emociones y sentimientos) a través de la aceptación y la ecuanimidad.

N

No juzgar

Observar la experiencia tal y como es en el momento presente, sin juzgar, sin criticar, sin reaccionar.

N

Mente de principiante y apertura mental

Consiste en tener una actitud mental dispuesta a ver y experimentar las cosas como si fueran la primera vez. Así, nos estaremos abriendo a nuevas posibilidades.

Es decir, aprender a contemplarte a ti mismo y la relación que mantienes con otra persona, como si fuera la primera vez, y a ver la realidad desde el punto de vista del otro. Si nos cerramos de mente, estaremos creando una barrera en el corazón.

N

Actitud de compasión, amabilidad y afecto

Actitud de compasión, amabilidad y afecto hacia la propia experiencia, tal y como se presenta en el momento presente.

N

"Aparezca lo que aparezca en la mente, simplemente obsérvalo”

Esta es la instrucción fundamental que tiene que estar presente en todo momento en la práctica del mindfulness.

Por lo tanto, el objetivo es darnos cuenta de lo que está pasando tanto en nuestra mente como en el exterior, haciéndonos conscientes de ello.

Lo que mindfulness no es:

M

No consiste en tratar de relajarse

Paradójicamente, relajarse es uno de los efectos secundarios de la práctica de la meditación. Cuando se tiene más conocimiento de sí mismo, se desarrolla una relación de tolerancia y flexibilidad, pero sobretodo, una menor reactividad a las situaciones emocionalmente difíciles.

M

No es una religión

Aunque se fundamente en la tradición budista, no es necesario ser budista.

M

No trata de trascender la vida ordinaria

Lo que realmente busca es experimentar cualquier sensación o emoción en el momento presente, estableciendo un contacto íntimo con cualquier tipo de experiencia con la vida cotidiana, por muy mundana que ésta sea.

M

No consiste en vaciar la mente de pensamientos

Cuando se comprende cómo funciona la mente se desarrolla una relación más equilibrada con los propios pensamientos.

M

No es difícil

Uno de los inconvenientes al iniciar la práctica es que al observar los pensamientos, sensaciones y emociones, se genera cierto rechazo hacia la misma.

La atención plena no busca una práctica perfecta, sencillamente nos permite vivir la experiencia tal y como es en el momento presente.

M

No es un modo de escapar del dolor

Constantemente buscamos formas para escapar o evitar el dolor.

Con la práctica de la atención abandonamos la idea de sentirnos mejor, pues a través de la aceptación y la compasión se crea un espacio sin juicio en donde el propio dolor tiene cabida para expresarse.

Muy bien.

Hasta aquí nos ha quedado claro que el mindfulness o atención plena, inspirado en la filosofía budista, significa prestar deliberadamente toda nuestra atención al momento presente, con una actitud de aceptación, bondad, compasión, apertura y curiosidad.

Se trata de estar en el ahora y no de hacer por el futuro.

¿Por qué practicar mindfulness con tus alumnos?

Hay muchos argumentos por los que te podría exponer ahora mismo los motivos por los cuales te recomiendo que practiques mindfulness con tus alumnos o hijos.

Pero en esta ocasión (y siguiendo a Naumburg, la autora del libro “Ready, set, breath: Practicing Mindfulness with Your Children for Fewer Meltdowns and a More Peaceful Family”) quiero, ante todo, presentarte tres de los retos más comunes que los niños y niñas tienen que enfrentarse a diario (en cierto nivel y por distintas razones, está claro).

Los 3 retos más comunes a los que se enfrentan los niños y los adolescentes

¿Te imaginas cuáles pueden ser?

Efectivamente, nos referimos al estrés, la gestión emocional y los problemas de atención que, sin duda alguna, son algunos de los desencadenantes que dan lugar a perfiles de alumnos nerviosos, inquietos, desafiantes, etc.

Pero a ver… Vamos por partes.

Reto 1: Estrés infantil

En primer lugar, ¿eres consiente que hay muchas situaciones que los niños se tienen que encarar día a día que son estresantes para ellos?

Estas situaciones les producen, además de estrés, miedo y escapan de su control.

¿Te haces una idea de cuáles pueden ser?

Por si no lo tienes del todo claro, ¡te voy a echar una mano!

Estas situaciones pueden ser desde los deberes escolares, una enfermedad, una pérdida, el divorcio de los padres; hasta el acoso escolar, carecer de un hogar o ser víctima de negligencia o abusos.

Como es obvio, tener demasiado estrés puede tener un impacto perjudicial en las funciones fisiológicas, el desarrollo cerebral  y la capacidad de aprender e integrar información nueva de los niños y jóvenes.

¿Qué crees que ocurre cuando nos encontramos con casos extremos con un nivel de estrés alto? Pues que estos niños suelen tener una serie de dificultades para:

N

Dormir

N

Comer

N

Prestar atención

N

Pensar con claridad

N

Resolver problemas

N

Jugar con sus amigo/as

N

Portarse bien en casa

N

Portarse bien en el colegio

De ahí la importancia de aprender a gestionar los retos de la vida y las emociones difíciles de manera productiva y saludable.

Reto 2: Gestión emocional

Ahora me gustaría hacerte otra pregunta.

Supongamos que vas a una heladería y ya no tienen tu helado favorito que tantas ganas tenías de comer.

¿Cómo reaccionarias?

¡Exacto! Seguramente te sentirías decepcionado y puede que le comentaras a la dependienta cuánto te gustaría que volviesen a tener ese sabor de helado pero, a continuación, pedirías otro.

Probablemente no te echarías al suelo gritando histérico hasta que alguien te ayudara a levantarte y te acompañara a fuera.

La razón por la que no tendrías una rabieta infantil es que has desarrollado la habilidad de controlar tus emociones.

Te permitirías expresar cierto descontento por no haber el helado que deseabas y, de este modo, te sentirías escuchado, pero también sabrías que gritar no es un comportamiento socialmente aceptado, de modo que, por mucho que lo desearas, no lo harías.

La gestión emocional, o la capacidad de no reaccionar inmediatamente a todas las emociones que experimentamos, constituye uno de los mayores retos a los que se enfrentan muchos niños y jóvenes.

Los niños intentan descubrir cómo identificar y clasificar sus emociones y, también, cómo responder a ellas.

Cuando no disponen de esta clase de gestión, suelen gritar, pegar, morder, lanzar cosas o adoptar otros comportamientos conflictivos porqué se sienten frustrados.

Reto 3: Problemas de atención

Otra de las tendencias actuales son los problemas de atención o el famoso trastorno de déficit de atención y/o hiperactividad (TDA-H).

Para que te hagas una idea, en España, se estima que entre el 3 y 7% de los niños sufre un TDAH, lo cual equivale a uno o dos niños por aula (FEAADAH, 2016).

Desde la era digital, los niños se han familiarizado muy rápidamente, y desde edades muy tempranas, a los aparatos electrónicos como los móviles y las tablets.

Contemplar pantallas con imágenes brillantes que cambian cada pocos segundos se ha convertido en algo normal.

A lo largo del día los apremiamos y los conducimos con rapidez de una actividad a otra.

Ocasionalmente puede resultarnos útil cambiar el foco de atención de manera rápida. De hecho, es una habilidad que forma parte del ser humano.

El problema surge cuando el niño es incapaz de centrar la atención en una única cosa cuando quiere o necesita, y cualquier objeto brillante o pensamiento aleatorio lo distrae.

Cuando esto sucede el adulto le exige al niño que se centre o preste más atención.

La reflexión que quiero hacer aquí es, ¿cómo pretendemos que aprendan a centrar su atención si nunca les hemos explicado con claridad lo que es centrarse ni cómo conseguirlo?

¡Si es que ni tan solo les ofrecemos oportunidades para practicarlo!

Entonces, y ahora sí respondiendo a la pregunta que encabeza este apartado, el mindfulness es importante porque enseña a tus alumnos a dirigir y mantener su atención en formas concretas e intencionales.

Por un lado, tendrán más herramientas para manejar de forma efectiva el estrés, las emociones difíciles y los problemas de atención.

Por el otro, los ayudarás a cultivar una forma de vida que, de seguro, les va a dar frutos por el resto de sus vidas.

Beneficios del mindfulness

¿Sabías que la práctica del mindfulness desde edades tempranas tiene muchos beneficios?

Diversos estudios e investigaciones (Richard Davidson (2003), Helen Slagter (2007), Antoine Luz (2004), Kabat-Zinn (1998), Lazar) han demostrado evidencias científicas de los efectos significativos de la práctica del mindfulness en el bienestar de las personas.

A continuación te presento 9 beneficios de la práctica del mindfulness:

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Incrementa la capacidad de atención y concentración en el aula

Varias investigaciones demuestran que el mindfulness ayuda a reducir las distracciones y centrar la atención en una sola tarea.

Cuando aprendemos a enfocarnos en una sola cosa, como el gusto, el sonido o la respiración, estamos enforteciendo nuestra mente.

Con el tiempo, y con la práctica continuada, lograremos trasladar la capacidad de atención y concentración en las tareas de la vida cotidiana.

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Mejora el rendimiento escolar

Relacionado con el punto anterior, las habilidades de atención se traducen en un mayor rendimiento escolar.

Los niños y adolescentes, no sólo se estarán desempeñando mejor en la escuela, sino también en los deportes, artes o en cualquier actividad que requiera concentrarse o estar atento.

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Mejora la gestión emocional y el control de los impulsos

La práctica del mindfulness no sólo ayuda a reconocer emociones, observarlas, ser conscientes de ellas y saber trabajarlas.

También ayuda a los niños y jóvenes a lidiar con las emociones difíciles y a mejorar el control de los impulsos, reemplazando así las reacciones impulsivas con respuestas reflexivas.

Ésta práctica no sólo les incita a aceptar y tolerar emociones desafiantes, sino que también les enseña a no tener reacciones contraproducentes.

Así, ante una situación determinada, serán capaces de enfocar sus mentes, calmarse y reflexionar para tomar la mejor decisión, y responder de una manera más equilibrada sin herir sus propios sentimientos ni los de los demás.

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Mejora las relaciones con los demás y el clima del aula

Los niños desarrollan su personalidad durante su infancia y aprenden las pautas de relación a través del apego de sus padres o cuidadores.

Cuando los padres son capaces de conectar con las emociones y necesidades de su hijo, estarán asegurando un adulto sano, conectado y equilibrado.

Por el contrario, cuando un niño experimenta apegos inseguros durante su infancia, es muy probable que de adulto tenga dificultades para gestionar sus emociones y enfrentarse a situaciones complicadas que la vida nos pone a prueba.

Cuando un niño se enfrenta con problemas de relación con otra persona, afloran en él emociones desagradables que le recuerda sentimientos que provienen de relaciones disfuncionales y, es por esto que, cuando se siente amenazado, repite las pautas reactivas aprendidas durante su infancia.

El mindfulness ayuda a los niños y jóvenes reconocer estas barreras que obstaculizan el sentimiento de amor y bondad, otorgándoles seguridad, y permaneciendo más pacientes y empáticos ante los sentimientos de los demás (compañeros del colegio, familiares, extraños y personas difíciles).

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Desarrolla habilidades sociales como la asertividad, la compasión y la empatía

El mindfulness nos sólo ayuda a uno mismo, sino que también beneficia a las personas con las que interactuamos al hacernos más compasivos y asertivos.

Asimismo, está comprobado científicamente que ésta práctica desarrolla regiones del cerebro que tienen que ver con la empatía y las emociones ajenas.

Practicándolo te costará menos conectar con los demás.

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Ayuda a disminuir el estrés y la ansiedad

El mindfulness ayuda a combatir el estrés y la ansiedad porqué nos lleva a un estado de calma, serenidad y claridad mental, reduciendo los niveles de cortisol, la hormona que se libera en situaciones de estrés.

Aunque el cortisol es necesario para nuestro organismo, ya que su función es regular y movilizar la energía en situaciones estresantes, es contraproducente tener demasiado.

Practicando la atención plena, estarás ayudando a tus alumnos a permanecer en un estado de calma y serenidad, que afectará de forma positiva a su salud física y emocional, y así descenderán los niveles de cortisol.

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Mejora la autoestima, el autoconocimiento y la autoconfianza

El mindfulness conducirá a tus alumnos hacia una autoestima sana, ayudándoles a conocerse mejor a sí mismos, a indagar en su interior, y a mostrarse tal y como son.

Con ésta práctica, no sólo estimularan su crecimiento personal, sino que a la vez  mejoraran su autoconocimiento, haciéndoles evolucionar internamente, ganando más seguridad personal.

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Potencia la creatividad y la originalidad

Los niños son naturalmente muy creativos, pero a menudo no se sintonizan completamente con su fuente creativa.

Varios estudios han demostrado que, a través de la respiración y la relajación, se consigue aumentar la lucidez mental y abrir la puerta a la creatividad, y que después de hacer ejercicios cortos de meditación, los alumnos se desempeñan mejor en tareas que les requiere generar nuevas ideas, pensando de forma más creativa ante problemas cotidianos.

Asimismo, también se ha descubierto que los estudiantes muestran una creatividad pictórica y verbal significativamente mayor después de unos meses de práctica de meditación.

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Ayuda a cambiar patrones de pensamiento y respuestas automáticas que sólo nos perjudican

Buena parte del dolor emocional que sentimos es generado por nuestros pensamientos de autocensura, expectativas inapropiadas y dinámicas complicadas.

Al hacernos conscientes del momento presente, aprendemos a entender nuestros pensamientos como meros pensamientos (que pueden ser o no verdad) y a no apegarnos a ellos. Los vemos llegar, los observamos y los dejamos ir.

Así, podemos elegir si queremos responder a ellos, cuando responder y de qué forma (cómo), con una actitud más equilibrada y atenta.

De esta forma, será mucho menos probable que nos dejamos influenciar por nuestros pensamientos negativos y sentimientos desafiantes, lo que sólo nos perjudica.

Como ves son muchos los beneficios u oportunidades que se abren a través de la atención plena y que influyen positivamente sobre el cuerpo, tanto a nivel físico, intelectual y emocional.

La atención plena es una herramienta maravillosa y de gran ayuda para todos los niños y adolescentes, y cuanto más pronto se introduzca en la vida, mayores repercusiones tendrá en el desarrollo de ésta

Proyectos de mindfulness innovadores

Cada vez son más las escuelas conscientes que ven en esta práctica una herramienta que va a ayudar a sus alumnos a conocerse a sí mismos y que les va a hacer más libres y felices a lo largo de toda su vida.

A continuación, quiero compartir contigo algunos proyectos innovadores que existen en España y que incluyen en el aula técnicas de mindfulness.

Si te interesa saber un poco más de ellos, pincha en el link para darle un vistazo:

  • Programa Treva (Técnicas de relajación vivencial), en Cataluña.
  • Programa Aulas Felices, en Aragón.
  • Escuelas conscientes, en la Comunidad Valenciana.
  • En este vídeo, los alumnos de una escuela de Primaria de California, cuentan su propia experiencia sobre cómo afrontar emociones difíciles a través del mindfulness.

 

Conclusiones

En resumen, el mindfulness es una terapia reconocida por sus efectos positivos en la salud mental, que pretende que la persona preste atención en sus experiencias (pensamientos y emociones) del momento presente, en el aquí y ahora, de un modo activo.

Se trata de una herramienta muy poderosa que puede ayudar a los niños y adolescentes a aprender a ser menos impulsivos, regular de una forma más eficaz sus emociones, y desarrollar una mayor autonomía y capacidad de elección.

Como era de esperar, si la sociedad en su conjunto se está concienciando de las bondades de la práctica del mindfulness, era inevitable que también se pensara en la utilidad que puede tener ésta en los niños y adolescentes.

Una técnica que se convertirá en una aliada y en una amiga. ¿Acaso no es el mejor regalo que les podemos dar?

Ahora te toca a ti…

 

¿Practicas mindfulness con tus alumnos o hijos? ¿Cómo crees que influye el mindfulness en ellos?

¿Recuerdas algún momento en que hayas experimentado atención plena? ¡Compártenos tu experiencia!

¡Nos vemos en los comentarios! (un poquito más abajo 😀 )

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Autor

  • Psicopedagogía Consciente

    Mi misión es acompañar y orientar a familias y docentes como tú, en las dificultades y trastornos que influyen en los procesos de aprendizaje, y en la vida escolar y familiar en general, de niños y adolescentes.
    Quiero recorrer el apasionante viaje educativo contigo, y ofrecerte herramientas y estrategias que contribuyan a una educación consciente y transformadora. Puedes leer mi historia aquí.

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